La presidenta de Barbechando, Ángeles Naveyra, confirmó que el sector agropecuario busca instalar una serie de temas clave en el Congreso Nacional y advirtió que aún no hay garantías de que los puntos solicitados para la reforma laboral sean incorporados. Señaló que la actividad necesita “mayor flexibilidad” y remarcó que el trabajo agrario requiere un tratamiento específico, distinto al de la ley general de contratos laborales.
Naveyra explicó que, pese a la falta de confirmaciones, el sector mantiene expectativas de que los aportes del agro sean sumados durante el debate parlamentario. “No perdemos las esperanzas”, sostuvo, al remarcar que las necesidades del campo no pueden quedar relegadas.
La dirigente indicó que hoy el Congreso está abocado al tratamiento del Presupuesto y a la discusión sobre glaciares, por lo que la cuestión tributaria no figura entre las urgencias inmediatas. Aun así, aseguró que el agro sigue con “enorme entusiasmo” la evolución de la agenda legislativa.
Uno de los puntos centrales que Barbechando defenderá es el financiamiento para la educación rural. Naveyra advirtió que los proyectos vigentes proponen reducir los fondos “a una cuarta parte” de lo que reciben actualmente, lo que afectaría a más de 500 escuelas. La entidad ya prepara documentos para fundamentar la necesidad de sostener el presupuesto educativo en zonas rurales.
En cuanto a los derechos de exportación, la titular de Barbechando señaló que no serán discutidos en el Congreso en esta instancia. Explicó que el Gobierno nacional avanzará mediante decreto en esta materia, sin una presentación legislativa.
Respecto del futuro de las retenciones, Naveyra reveló que los diputados libertarios con los que dialogaron coinciden en que deben eliminarse de manera definitiva. Según expresó, existe consenso en que se debe modificar el Código Aduanero para impedir que futuras gestiones puedan reinstalarlas.
Sin embargo, aclaró que la eliminación total será gradual y dependerá de que el Gobierno logre sostener el superávit fiscal sin poner en riesgo la política económica. Solo una vez alcanzado ese equilibrio podrán avanzar con los cambios estructurales.
Para Naveyra, el desafío es lograr que estos temas no queden fuera del debate parlamentario y que el Congreso atienda las particularidades del agro. Afirmó que Barbechando continuará articulando con legisladores de distintos bloques para impulsar una agenda que contemple competitividad, educación y reglas estables para el sector.