El consignatario y productor del sur de Brasil, Fernando Petruzzi, analizó con Martín Olaverrry para Valor Agro por Radio LT7 la actualidad del mercado ganadero, con precios firmes, récord de exportaciones y expectativas por nuevos destinos como Japón.
Destacó que el mercado bovino atraviesa un momento de precios firmes y perspectivas alentadoras para los próximos meses. “Estamos nivelados entre las diferentes regiones, todos trabajando arriba de los 4 dólares por kilo, algunos ya con 4,20 o 4,30. La perspectiva para el verano es muy positiva”, señaló.
Según explicó, la suba de precios responde a una limitación en la oferta de ganado y al fuerte impulso exportador. “En octubre Brasil batió récord con el máximo volumen exportado, la mayoría a China e India, pero también se ve un crecimiento en el diálogo con Japón”, indicó Petruzzi.
El productor remarcó que Japón representa una oportunidad estratégica para el sector, debido a sus altos precios y a la demanda de productos premium. “La expectativa es que crezca la exportación a Japón, es un mercado importante con precios bastante altos”, afirmó.
Actualmente, el mercado brasileño está concentrado en China, que compra animales jóvenes y tiene menores exigencias en cuanto al grado de gordura de la carne. Sin embargo, Petruzzi advirtió que el desafío para ingresar a Japón es ofrecer “carne de clase A, con mucho valor agregado”, que requiere más tiempo y una genética diferenciada.
En cuanto al panorama interno, el consignatario manifestó preocupación por la pérdida de poder adquisitivo en Brasil. “El mercado interno se aprieta, la plata nos perjudica. Los sueldos de fin de año ya salieron, pero los aumentos también presionan los costos”, comentó.
Petruzzi agregó que el contexto político también influye en la actividad. “Viene un año de elecciones y eso moviliza la economía. Esperamos un buen 2026, aunque a largo plazo preocupa si continúa el gobierno de izquierda, porque la plata se aprieta”, advirtió.
Con precios sostenidos y una demanda externa dinámica, el sector ganadero brasileño mantiene expectativas optimistas para el cierre del año, aunque atento a los desafíos del mercado interno y las definiciones políticas que marcarán el rumbo del país.

Japón, una meta estratégica para Brasil
Japón es uno de los mercados más exigentes y valiosos del mundo en materia de carne bovina. Su consumo se orienta a cortes de alta calidad, con un fuerte énfasis en la textura, el marmoleo y la seguridad sanitaria del producto. Los precios que paga el país asiático son significativamente superiores a los del promedio internacional, lo que lo convierte en un destino atractivo para los exportadores.
En los últimos años, Brasil ha intensificado las gestiones diplomáticas y sanitarias para lograr la apertura plena del mercado japonés. Actualmente, solo unas pocas plantas están autorizadas a exportar productos procesados, mientras se trabaja en los requisitos para el envío de carne fresca y congelada.
Las negociaciones se enmarcan en los acuerdos de equivalencia sanitaria que Japón exige a sus socios comerciales. Brasil busca demostrar la trazabilidad, el control de aftosa y la inocuidad de su sistema de producción bovina, con el objetivo de equipararse a proveedores como Australia o Estados Unidos.
De concretarse la apertura, el impacto sería significativo para la ganadería brasileña: no solo diversificaría destinos frente a la dependencia de China, sino que también impulsaría la producción de carne premium, generando mayor valor agregado y nuevas oportunidades para los criadores y frigoríficos del país.