Desde Rosario. Gustavo Martínez. Especial para Valor Agro Argentina
En tono liberal, la presidente de la Sociedad Rural de Rosario, María Soledad Aramendi inauguró el 12do Congreso Ganadero pidiendo eliminación de los derechos de exportación y mayor flexibilización y desburocratización para el sector.
En su discurso inaugural se presentó recordando que “Desde siempre trabajamos para acompañar al productor agropecuario desde el corazón de la pampa húmeda, porque creemos en el círculo virtuoso de la producción mixta, del agregado de valor y lo que significa convertir granos y pastos en carne”.
“La ganadería representa el federalismo real a través del arraigo en cada rincón del país, históricamente postergado por la falta de infraestructura, la presión tributaria y el abigeato, sí, el robo”, señaló.
En otra parte de su alocución, llamó “al compromiso y responsabilidad política. Por la desidia histórica e imperante, alentamos a los productores, empresarios y estudiantes a levantarse y trabajar por el federalismo, para que se traduzcan acciones. La responsabilidad es de cada uno de nosotros, la responsabilidad es de todos. Actualmente, la producción agropecuaria atraviesa un momento disparo, según la región, por continuas sequías o inundaciones”.
Asimismo hizo un diagnóstico de su Provincia: “En el norte de Santa Fe, la hacienda se perdió por falta de agua, por la ausencia de infraestructura que garantiza el agua para consumo humano y para la producción, por la falta de gobernanza del agua que viene de provincias vecinas o bien acueductos desde el Paraná. Más allá de la sequía, la razón es la falta de la rentabilidad”.
Y directamente fue a los reclamos: “A pesar que la mejor política agropecuaria es el buen precio, no alcanza. Debemos bajar los costos y trabajar por infraestructura. Sin rentabilidad no se puede reinvertir. Hoy la renta se transfiere al Estado o a agentes concentrados de la cadena. El Gobierno debe recordar que el campo, en seis meses, puede reactivar el país, generando trabajo, inversión, consumo, recaudación, ingreso de divisas. Por eso, peticionamos la eliminación de los derechos de exportación, eliminación de tasas sin contraprestación de servicios, eliminación de impuestos, liberación de mercado de cambios, la libre transacción en divisas para los productos agropecuarios, la estabilidad de la política impositiva con previsibilidad a largo plazo”.
En la misma línea fue más allá: “También una desburocratización total del Estado en todos los órdenes, flexibilización laboral, consenso y velocidad, y vuelvo a repetir, para todas las reformas, tributaria, laboral, previsional, sindical, la aplicación efectiva de leyes que regulen los abusos por posición dominante en cadenas productivas, control sobre manipulación de mercados, cuotas, por parte de agentes concentrados, el fortalecimiento de la función del SENASA como institución clave para garantizar estándares sanitarios y de calidad. Y desde ya bregamos por un INTA moderno y eficiente. Por eso, requerimos oxígeno para el motor privado que alimenta el círculo virtuoso para el desarrollo de la comunidad en su conjunto, a lo largo del territorio argentino”.