El periodista agropecuario Ciriaco Torres, de 9 de Julio, Buenos Aires, describió en Valor Agro por Radio LT7 la crítica situación que atraviesan los productores de la región por las fuertes lluvias, el anegamiento de campos y la demora en las respuestas del Gobierno.
El distrito bonaerense de 9 de Julio y varias zonas del interior provincial viven un escenario desesperante por las inundaciones que afectan al campo. Tras tres años consecutivos de sequías, los productores ahora enfrentan un exceso de lluvias que anegó campos, caminos y localidades rurales.
“Venimos de tres años continuos de sequía. En octubre del año pasado los productores se adhirieron a la emergencia agropecuaria por falta de agua, y muchos se vieron afectados en la campaña anterior. Apenas pudieron sembrar 7 mil hectáreas de las 40 mil planificadas”, relató el periodista conductor de Acontecer Rural por Radio FM Amanecer 102.7 de 9 de julio.
El problema se agravó desde febrero, cuando comenzaron las lluvias intensas. “Tuvimos precipitaciones de 150 o 200 milímetros en un solo día”, señaló Torres. Entre febrero y octubre, se registraron acumulados extraordinarios: 482 mm en febrero, 334 en marzo, 125 en mayo y 180 en octubre. “Fue un invierno donde no se consumió el agua acumulada, y eso generó un efecto dominó”, explicó.
El fenómeno no se limita a 9 de Julio. Zonas productivas vecinas como Carlos Casares, Pehuajó, Bragado y Henderson sufren igual o peor situación. “En la última lluvia de octubre ya hubo evacuados, y hay caminos rurales completamente intransitables”, advirtió el periodista.

Según datos aportados por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa -Carbap-, ya hay cinco millones de hectáreas afectadas por el agua, entre campos inundados y áreas a las que no se puede acceder para trabajar. “Los productores están desesperados, hay arreos a contrarreloj para sacar el ganado o ventas forzadas porque los campos se achican”, describió Torres.
Pero las consecuencias no son solo productivas. “Las inundaciones también tienen un impacto social enorme. Muchas familias viven del trabajo agropecuario y, sin actividad, se están yendo de los pueblos a las ciudades”, lamentó.

Torres criticó la falta de rapidez del Gobierno provincial. “La política fue muy lerda en responder. Desde la provincia de Buenos Aires recién la primera semana de septiembre empezaron a actuar, después de los reclamos insistentes de la Sociedad Rural”, indicó. Los productores exigieron la llegada de máquinas para drenar el agua y mayor asistencia técnica.
En 9 de Julio, los pedidos para que intervenga el Gobierno Nacional se multiplicaron, pero la ayuda tardó meses en llegar. “Hubo silencio durante mucho tiempo. Recién después de reiterados reclamos empezó a haber alguna respuesta”, sostuvo el periodista.
“Esperemos que la situación mejore para estar en una mejor posición durante las próximas campañas”, concluyó Torres, aunque advirtió que el campo bonaerense necesita soluciones urgentes y estructurales para no repetir el ciclo de abandono ante cada desastre climático.
Escucha Ciriaco Torres. Periodista agropecuario

Torres indicó que hay varios trabajadores rurales y sus familias que ha sido afectados con estas inclemencias climáticas.
