×

Debut en Angus Otoño: un “Viejo Mito” se hace realidad en Palermo

  • Compartir

Debut en Angus Otoño: un “Viejo Mito” se hace realidad en Palermo

Debut en Angus Otoño: un “Viejo Mito” se hace realidad en Palermo

Esta Exposición Angus Otoño presenta algunas particularidades para destacar. Una de ellas es la de varias Cabañas que hacen sus primeras armas en la gran vidriera de Palermo.

Así el  caso de “El viejo Mito”, una Cabaña de Olavarría, cuyo titular es Javier Pérez, un economista devenido en ganadero por su amor al campo y a la ganadería que le inculcó su abuelo al que precisamente le decían el viejo Mito.

Con una sola vaquillona Javier, oriundo de Recalde, partido de Olavarría, hizo el gran esfuerzo de trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires con la ilusión de un Gran Premio.

“Es nuestra primera vez, estamos la verdad muy orgullosos de haber logrado llegar a este lugar. Para nosotros, los que nos gustan los animales, en especial la ganadería, es como llegar como Colapinto a la Fórmula 1, bueno, para nosotros llegar acá ya ha sido un paso importantísimo y, más allá de los esfuerzos, estamos muy felices de estar acá”, relata muy satisfecho Pérez a Valor Agro Argentina.

Javier Pérez llegó a Palermo con su vaquillona Angus colorada de nombre “Maca” que ya supo obtener la Gran Campeona en Olavarría.

¿Cómo se preparó para esta instancia? “Sí, primero, desde el momento que uno empieza a preparar los animales y los últimos detalles, hace que las cosas no sean tan simples, principalmente en el caso nuestro, con un solo animal, toda la logística, un camión especial para venir, el cuidado que debe tener, porque justo nos agarraron las tormentas, si bien en la zona de Recalde, donde estamos nosotros, no llovió tanto, hay que tener cuidado con eso, entonces estar pensando todo el día, a qué hora la sacamos, cómo llegamos acá, pero nada que no pueda solucionarse cuando existe un equipo y ganas de hacerlo”, cuenta el cabañero.

Es interesante la historia de Javier. ¿Cómo pasa de Economista a Ganadero? “Hace seis años que nos empezamos a dedicar a la ganadería, yo vengo de otra rama, soy economista. Desde chico me gustaron los animales. Era mi sueño, mis abuelos eran peones de campo y era como que de chico lo viví, si bien después seguí una carrera distinta, era una carrera que yo creía que, más allá de lo que me gusta, que me iba a dar los recursos para pasarme y poder invertir después en la ganadería. Y hace seis años lo pudimos hacer, acompañado de un familiar, mi cuñado, que tiene el campo de toda su vida, entonces me pudo acompañar para guiarme en los primeros pasos y así aprender mucho”, repasa.

¿Y las proyecciones, cuáles son? “Nuestro proyecto de ganadería es poder lograr tener una Cabaña donde podamos tener animales que les sirva al productor. Hoy nosotros estamos vendiendo, todo lo que son toros controlados, en la zona de Olavarría. Algunos también los compran de otras provincias, pero en general estamos concentrados en Olavarría y en la provincia de Buenos Aires. Lo que buscamos es tener toros muy buenos en lo que es la cuenca del salado. Tenemos un animal resistente, con muy buenas características genéticas, que sirva para vaquillona, pero con una muy buena estructura y que meta mucha carne, y de esa manera, lograr hacer, un grupo de productores que confíen en El Viejo Mito en la zona. Y, por el otro lado, seguir trabajando en los pedigree, porque a partir de ahí, vamos, de alguna manera, mandando genética hacia el resto de los rodeos”.

Los nombres. “El viejo mito viene porque mi abuelo, que ya no está, le decíamos el viejo mito. Entonces, de chico, yo iba a la casa de él, ¿che, dónde está el viejo mito? Era así. Y el día que empecé con el campo, un poco en honor a él y al recuerdo de él, que me hizo vivir esas cosas del campo, le puse el viejo mito. Y Maca, la vaquillona por mi hija mayor, porque mi hija menor ya tiene su nombre, que es Wada, que era la primer vaca pedigree, que nació en la cabaña. Le vamos poniendo los nombres de parientes”, finaliza muy orgulloso este cabañero que hace su debut en Palermo.