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Diego Ponti: “La salida de Brasil de Europa abre una oportunidad interesante para Argentina”

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Diego Ponti: “La salida de Brasil de Europa abre una oportunidad interesante para Argentina”

Diego Ponti: “La salida de Brasil de Europa abre una oportunidad interesante para Argentina”

El analista de AZ Group, Diego Ponti destacó que la suspensión de las importaciones de carne vacuna brasileña por parte de la Unión Europea libera un volumen que podría ser aprovechado principalmente por Argentina y Uruguay.

También advirtió que el crecimiento de las exportaciones modificará progresivamente la relación histórica entre consumo interno y ventas externas.

La decisión de la Unión Europea de suspender desde este jueves 3 de septiembre las importaciones de carne vacuna de Brasil puede generar un nuevo escenario para los principales países exportadores del Mercosur.

Para Ponti, la salida temporal de Brasil del mercado europeo representa una oportunidad concreta para Argentina, especialmente en el segmento de carne enfriada.

Ponti explicó que el impacto adquiere mayor relevancia porque Brasil es actualmente el principal exportador mundial de carne vacuna y su presencia en los mercados internacionales tiene incidencia directa sobre el resto de los países productores.

“Nosotros veníamos con un Brasil liderando cómodamente el mercado internacional de carne, con una presencia muy fuerte en China. Y ahora vino la noticia en paralelo a Europa de que a partir de este jueves deja de comprarle carne a Brasil”, señaló.

La cuota Mercosur y el espacio que deja Brasil

El analista puso especial atención sobre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que contempla una cuota cercana a las 99.000 toneladas de carne vacuna con arancel preferencial, distribuida progresivamente durante los primeros años de vigencia.

“Este año tuvimos la novedad de que finalmente se puso en vigencia el acuerdo Unión Europea-Mercosur que contempla unas 100.000 toneladas, para redondear, de carne, una parte enfriada y otra parte congelada”, explicó.

Según Ponti, el esquema todavía no tenía completamente coordinada la distribución entre los socios del Mercosur y, mientras tanto, regía el criterio de “primero llegado, primero servido”.

En ese contexto, la suspensión de Brasil libera el volumen que ese país hubiera podido colocar en Europa.

“Si uno de los países, en este caso Brasil, no va a exportar a Europa porque está vetado desde el lado de Europa, todo ese volumen que iba a ocupar Brasil queda liberado”, sostuvo. Y agregó: “¿Quién lo va a aprovechar? Uruguay y Argentina, especialmente”.

Para el analista, la oportunidad es particularmente atractiva en carne enfriada. “Para el caso de Argentina, ahí tenemos una oportunidad interesante para avanzar sobre el mercado que iba a avanzar Brasil, especialmente en el de enfriado. Quizás en el congelado tanto no, pero en el enfriado sí”, afirmó.

Ponti también explicó que Europa ya está buscando proveedores alternativos para determinados cortes que Brasil tenía fuertemente posicionados.

“Brasil es un gran proveedor, por ejemplo, de cortes como nalga adentro, que allá en Europa se utiliza para embutidos. Ese corte en particular ya empezó a tener una suba de precios para Argentina. Está buscando claramente Europa un reemplazo de ese corte”, señaló.

Estados Unidos: más competencia para Argentina

La situación europea se suma a otro movimiento relevante en el comercio internacional: la apertura de una cuota adicional de Estados Unidos para incrementar la oferta de carne y moderar los precios internos.

Ponti remarcó que la medida estadounidense tiene como objetivo central aumentar la oferta y bajar el precio que paga el consumidor.

“Los 300.000 toneladas no le van a corresponder a aquellos países que tienen ya un acuerdo bilateral con Estados Unidos. Ahí aparece Uruguay, Argentina, Gran Bretaña, Nueva Zelanda, Australia. ¿Quién queda libre? Brasil”, explicó.

El analista consideró que la utilización de ese cupo por parte de Brasil elimina parte de la ventaja competitiva que Argentina había logrado durante este año.

“Argentina con estas 80.000 toneladas extras este año tenía una ventaja competitiva. Teníamos esas 80.000 toneladas que nos quedaban muy cómodas, porque no pagás arancel prácticamente cuando entrás a Estados Unidos. Y Brasil, hasta ahora, para venderle a Estados Unidos pagó un arancel de 26,4%”, indicó.

Por eso, advirtió que el ingreso de Brasil a la cuota extraordinaria puede aumentar la competencia por el mercado estadounidense.

“Si nos ponemos en igualdad de condición con Brasil, ahora con esta cuota extra que lo utilizará Brasil, lo más probable es que haya más oferta hacia Estados Unidos y que desde el lado de Estados Unidos especialmente se busque una presión bajista sobre los precios”, sostuvo.

El mercado interno frente al crecimiento exportador

Otro de los puntos centrales del análisis fue el futuro de la carne vacuna en el mercado argentino. Ponti consideró que el crecimiento de las exportaciones llevará progresivamente a modificar la relación histórica entre el consumo doméstico y las ventas externas.

“Si vos no creces en producción y aumentás las exportaciones, claramente consumís menos carne, más allá del precio. Es una cuestión matemática”, explicó.

En ese sentido, planteó que la tradicional relación de 70% de producción destinada al mercado interno y 30% a exportación, o incluso 80%-20%, podría evolucionar hacia un esquema más cercano al 60%-40%.

“Lo más probable es que vayamos más a un 60-40%. No es exclusivo de Argentina, es una tendencia que se da prácticamente en todos los principales países referentes de la carne vacuna”, afirmó.

Ponti aclaró que esto no implica necesariamente una pérdida de acceso de los argentinos a la proteína animal, ya que el crecimiento de la producción y el consumo de pollo y cerdo permite compensar parcialmente la menor disponibilidad relativa de carne vacuna.

“En términos de proteína, acceso a proteína animal, en Argentina vamos a mantenernos muy bien porque en paralelo, por suerte, crecen las producciones y los consumos de carne de pollo y carne de cerdo”, indicó.

Precios firmes y una ganadería que comienza a retener

En el plano productivo, Ponti destacó que el actual nivel de precios de la hacienda continúa siendo muy atractivo en términos históricos, pese a que el mercado haya mostrado cierta estabilidad durante los últimos meses.

“El nivel de precios es buenísimo. La relación de los precios de la hacienda con respecto a la mayoría de los insumos es realmente buenísima”, aseguró.

Según el analista, esta situación está modificando las decisiones de los productores y fortaleciendo el interés por invertir en ganadería.

“Hoy el kilo de carne tiene una relación que es muy, muy buena. Es la mejor de los últimos años, sin lugar a dudas”, afirmó.

En este escenario, observó una paulatina recuperación de la inversión y de la retención, aunque con una limitante importante: el acceso al financiamiento.

“El productor se está convenciendo de a poco que los precios llegaron para quedarse. Se está convenciendo de a poco que para que esos muy buenos precios se conviertan en muy buenos resultados, tiene que trabajar en eficiencia, en productividad”, sostuvo.

Ponti consideró que la ganadería necesita más inversión en alimentación, genética y sanidad para transformar el actual escenario de precios en mejores resultados productivos.

Sin embargo, marcó que las altas cotizaciones de la hacienda también elevan la barrera de entrada al negocio.

“Hoy no tenés un financiamiento acorde al volumen de dinero que vos tenés que desembolsar para ingresar en la actividad ganadera”, señaló.

Y agregó: “Una inversión en cría tendría que ser con un plazo de evolución mínimo de tres años”.

Menos oferta de carne en el corto plazo

Finalmente, Ponti anticipó que el proceso de recomposición del rodeo tendrá consecuencias sobre la oferta de carne en los próximos años.

“Este año sí, sin duda. De hecho, la producción va a caer entre un 6 y un 7%, por eso está totalmente bajo el consumo”, explicó.

Para 2027, estimó que la situación podría mantenerse relativamente estable, con una mayor retención de hacienda y animales más pesados, pero con menos cabezas enviadas a faena.

“Estamos en una fase de retención. El productor está reteniendo, está sumando mayores cuantías de kilos a campo. Vamos a tener animales más pesados pero menos cabezas en faena”, sostuvo.

En ese proceso, el especialista advirtió que la mayor oferta futura no llegará de manera inmediata.

“Como toda inversión, vas a postergar un beneficio actual por un beneficio futuro. En el mientras tanto vas a tener menos disponibilidad de carne y los precios, acorde a lo que pasa en el mundo y en Argentina, van a estar firmes”, concluyó.

Para Ponti, la actual menor oferta no es un fenómeno coyuntural sino el resultado de decisiones productivas tomadas años atrás: “La oferta que no está hoy no es problema de hoy, sino que es la foto de una película que empezó tres o cuatro años atrás. Lo que no se decidió tres o cuatro años atrás, porque no estaban las condiciones dadas, las consecuencias las tenés hoy”.