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El campo rechaza aumento de impuestos de los municipios por “voracidad fiscal”

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El campo rechaza aumento de impuestos de los municipios por “voracidad fiscal”

El campo rechaza aumento de impuestos de los municipios por “voracidad fiscal”

La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (Mesa de Enlace) se puso a tono con los reclamos de las entidades de base contra los aumentos de tasas e impuestos municipales para el sector agropecuario.

La entidad madre del campo emitió un comunicado en el que rechazan los incrementos y piden racionalizar el gasto.

 Elbio Laucirica, presidente de Coninagro sentenció con Valor Agro Argentina que «la voracidad fiscal llegó ahora a los municipios «.

Para el dirigente cooperativo: “no solamente son subas importantísimas en los servicios que brindan en las tasas municipales, sino también en creación de nuevas tasas que no tienen más que un espíritu recaudatorio y no cumplen con lo que especifica la ley, la tasa es en retribución a un servicio y esto hizo que la mesa de enlace ante estas iniciativas que surgieron en Santa Fe, en Córdoba y en Provincia de Buenos Aires, tomáramos el tema para advertir a nivel nacional nuestro rechazo a esta voracidad fiscal y decimos justamente como dice el título de nuestro comunicado, hay que racionalizar el gasto, racionalizar, no decimos sacar gastos, sino racionalizar el gasto en los municipios en vez de inventar nuevos ingresos”.

El comunicado de la Mesa de Enlace expresa:

¿PORQUE NO PRUEBAN CON RACIONALIZAR EL GASTO?

La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA), como lo viene manifestando desde hace tiempo con diferentes documentos, rechaza la creación de impuestos o tasas que vienen realizando algunas comunas en distintas provincias, tan sólo para aumentar los ingresos en vez de racionalizar el gasto público. Pareciera que el único fin que los moviliza es el de recaudar más y no de mejorar los servicios que brindan y por los cuales se pagan importantes sumas. En el mismo sentido, reitera que es insostenible la fuerte presión impositiva y tributaria que el sector soporta desde hace décadas. Es la política la que debe ajustar. La capacidad de pago del productor está agotada por la voracidad fiscal de los Gobiernos, sobre todo en un contexto complejo de clima, precios e inflación, donde todo parece que los números de la cosecha en diferentes regiones de nuestro territorio tampoco serían lo estimado. No estamos en condiciones de recibir ni aumentos desmedidos como se quieren aplicar, y menos aún, nuevas tasas que claramente tienen fines meramente recaudatorios. Y que en muchos casos no son constitucionales y van en contra de las leyes vigentes y de las competencias de los municipios. Decimos basta de nuevos impuestos a los más de cien gravámenes de distinta naturaleza, y desde las entidades del campo, apostamos al diálogo y a la construcción de políticas agropecuarias que faciliten las inversiones, podemos producir más y generar empleo genuino.