Durante un patrullaje por calles de la ciudad de Ituzaingó, Corrientes, efectivos de la Policía Rural de Corrientes divisaron a una cría de carpincho desorientada, corriendo peligro al intentar cruzar una de las avenidas principales.
Tras capturarlo con el cuidado correspondiente, notaron que el animal llevaba un collar, lo que indicaría que estuvo en cautiverio como mascota.
El carpincho fue trasladado a una reserva natural, donde fue liberado en un entorno seguro y adecuado para su especie.
El tema tomó gran notoriedad ante la protesta en la provincia de Buenos Aires de vecinos sobre la proliferación de la especie en barrios que se construyeron sobre los humedales.