Por Daniel Peppa. Editor de Valor Agro Argentina
Desde hace algún tiempo este periodista viene notando que el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta muestra otra predisposición para con los medios de prensa. Atento, sin condicionamientos de preguntas y animado a contestar lo que se le consulte. Así fue, en Jonagro 2025 organizado por CRA y en alguno que otro evento cercano en el tiempo.
Pero, realmente el paso lo dio este lunes 26 en la inauguración de las Nacionales ganaderas de Corrientes.
No solo que otorgó la posibildad de nota a todo periodista que se la pidiese en la previa del acto, sino que cuando le tocó hablar, se dirigió al escenario con inusual solvencia, pronunció el discurso con voz clara y fuerte, sus manos apoyadas en el atril como diciendo: «acá estoy yo». No mencionó en ningún momento al ministro de Economía, Luis «Toto Caputo», su inmediato superior, ni al presidente Javier Milei, ni siquiera en abstracto al gobierno.
En su alocución en un modo tribunero, dicho esto con respeto, saludó a cabañeros, puesteros, genetistas, veterinarios, no se quedó solo con la referencia esperada a los dirigentes ganaderos presentes. Y se animó más «al Inta, al Senasa». Y no tengo que explicar acá todo lo que viene pasando con los organismos estatales vinculados con el agro, particularmente el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
Lo llamativo e ilustrativo fue el final: «cómo dice la zamba, sigamos animando a la tropa de la ganadería argentina y ya que estamos en Corrientes meta zapucay». Y se sintió un grito alusivo entre los presentes con efusivos aplausos. Si hubiera un aplausómetro no tengan dudas que superó al propio Gobernador Gustavo Valdés que fue el encargado de cerrar el acto.
Nos preguntamos: ¿hay otro Iraeta? ¿será que está coacheado? Chi lo sa.
Sí, hay que recordar que hace poco mas de un año, el abogado Sergio Iraeta, productor agropecuario cercano a Juan Pazo, no era éste de hoy.
Recordamos que en la Todo Láctea de San Francisco, fue en representación del Gobierno en su carácter de subsecretario del entonces secretario Fernando Vilella y habló nervioso, dubitativo y sin la potencia que hoy mostró. Aquel discurso fue de un minuto apenas, hoy habló exactamente tres.
¿Estaremos ante un nuevo Adorni?