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Lo bueno y lo malo del campo en 2023

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Lo bueno y lo malo del campo en 2023

Lo bueno y lo malo del campo en 2023

Se está yendo el 2023. Un lugar común es hacer balances. Cuando estábamos pensando esta nota y leyendo a prestigiosos medios y colegas, pensamos… ¿por dónde vamos? y dijimos: ¡ahí está!, lo bueno y lo malo, simple y llano. Temas hay múltiples: cambio de gobierno. con la expectativa e incertidumbre que eso genera; la sequía tremenda, que se está yendo, parece, como el año. O sea, seguimos en modo balance. No hay otra. Pero, el balance también deja un lugar para analizar y preguntarse:  ¿cómo vemos el futuro y qué queremos a partir de ese balance?

En Valor Agro Argentina abordamos a referentes del campo, con un espectro lo más amplio posible, incluso con nuestros colegas que observan y analizan la realidad del campo a diario.

Desde la Mesa de Enlace

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani  manifestó:»El campo cierra un año 2023 climática y políticamente. Saliendo de una sequía histórica de tres años consecutivos que dejo a muchos productores fuera de su actividad. Un gobierno que no apostó a la producción, con medidas que impedían el desarrollo». Y vaticinó: «Respecto al 2024, ya cambió el clima y productivamente será un año normal, se ha podido levantar la cosecha. Productivamente será un año superior al 2023. Políticamente con expectativa por un nuevo gobierno que esperemos que apoye a la producción y entienda al sector y salir de esta situación difícil».

Respecto a la actualidad política observó: «Debemos tener un gobierno que entienda la producción, necesitamos reglas claras impositiva y productivamente. El tema principal será la brecha cambiaria y la eliminación total de los derechos de exportación, es un reclamo histórico de CRA, y no importa quien gobierne. Siempre hemos dicho que son un impuesto que hace mucho daño inclusive dentro de las cadenas de valor».

Elbio Laucirica, presidente de Coninagro e integrante de la Mesa de Enlace, hizo especial hincapíe en lo malo: “El 2023 ha sido un año muy malo para los productores, no sólo por las inclemencias climáticas, muy generalizadas en el país, que afectaron prácticamente la totalidad de las producciones, con pérdidas importantísimas que no solo se hizo sentir en la producción, sino también en los comercios y los servicios de los pueblos del interior. Y agregó: “Por otra parte junto al resto de la sociedad, el daño que genera la alta carga impositiva, la inflación, el atraso y brecha cambiaria, y múltiples regulaciones e intervenciones en los mercados, que tampoco resolvieron la situación de pobreza que padece el país”.

Las Bases

Para Gonzalo Blasco, presidente de la Asociación de Productores del Norte (APRONOR), «lo malo ha sido una campaña, una de las peores que yo me acuerde, la sequía realmente ha sido una sequía histórica, con muchos problemas. Otra cosa mala son las políticas agropecuarias, las brechas cambiarias, hay lugares como en el NOA, en el NEA, que nos pega muy mucho, así que bueno, esa es la parte negativa». En lo positivo, el dirigente tucumano sostuvo que «es el empeño, el esfuerzo, a pesar de trabajar en condiciones tan difíciles que le hemos puesto para salir de esta situación y ahora nuevamente estar apostando en un todo, a una nueva campaña, con un cambio de gobierno, con una nueva esperanza, así que bueno, eso es lo más positivo».

El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Horacio Salaverri afirmó que “En el año 2023 hemos pasado una de las peores sequías de la última década y hemos tenido un gobierno para el olvido”. Y se animó: “Pero lo importante y rescatable de todo esto es que el agro argentino sigue de pie mirando el futuro, invirtiendo y trabajando para tener la Argentina que todos los argentinos nos merecemos”.

Gabriel de Raedaemaker, presidente de la Fundación Mesa de Enlace Córdoba y ex vicepresidente de CRA, fue contundente: “creo no equivocarme si te digo que el 2023 va a ser un año que va a quedar grabado realmente en la memoria de los productores agropecuarios por una conjunción de situaciones que trajeron lo peor de lo peor, tanto climáticamente con una corriente de la niña que parecía no terminar más, como políticamente con la obra cúlmine de 20 años de kirchnerismo, que han dejado al país sumido en la pobreza, en la desigualdad, en la falta de educación, de cultura, en la inseguridad, en una tremenda ola inflacionaria. 20 años que han tenido, como digo, la obra cúlmine en estos últimos 4 años del gobierno de Alberto Fernández, que yo creo que va a pasar a ser en los próximos años considerado como el peor gobierno de la historia democrática de nuestro país. Sin duda la conjunción de esos dos hechos han tenido para el campo consecuencias nefastas, las mismas consecuencias que han tenido para el país”. Y mirando el futuro analizó: “El país depende muchísimo, diría que demasiado de la producción agropecuaria. Pero por suerte hacia el final del año confluyen dos luces de esperanza. Por un lado la parte climática, el advenimiento de la corriente del niño y esa cuota de esperanza que deposita sobre la producción. Como así también la enorme responsabilidad política que más del 56% de la población ha depositado sobre Javier Milei, para los profundos cambios políticos y económicos que hay que hacer en nuestro país para ponerlo nuevamente en la sendera del crecimiento, en la sendera de la sustentabilidad, en la sendera de la superación de tantos problemas que nos han traído aparejados estos últimos años”. Y alentó: “Así que creo que al final se abre esa luz de esperanza que nos llena de ansiedad, también porque queremos tener solucionados todos los problemas rápidos al mismo tiempo. Sin duda algo que no va a ser sencillo, pero que nos deja un arduo trabajo por delante con la esperanza de que esta vez va a ser posible”.

La visión del periodismo agropecuario

Ahora, ¿cómo se observa este año para el campo desde la óptica de los colegas?. Consultamos a tres apellidos de peso y con historia en esta profesión: Guarino, Longoni y Melo.

Alfredo Guarino, de Canal Rural y Delsector.com, ícono del periodismo agropecuario nacional y vinculado desde hace tantos años a la comunicación del sector ganadero, comenzó: “pensando en la gente del campo, el 2023 tuvo su parte buena y su parte más complicada. La parte más complicada es que no hubo señales demasiado claras del Gobierno que se fue, como para que los hombres y las mujeres del campo les pudieran meter para adelante. Y por otro lado que hubo una brutal sequía primero e inundaciones para algunos después. Así que fue complicadito”.

Sin embargo, Guarino se mostró muy optimista: “Pero, qué pasa, hacia fin de año vino lo mejor, el plato fuerte, que fue poder elegir otro Gobierno, que no sabemos cómo nos va a ir pero suponemos que nos deja una señal de esperanza. Eso es lo más importante. Y por otro lado que se cortó la seca y que los campos están espectaculares y esto hace presumir un año 2024 con todo, con todo. Esperemos que pronto el gobierno actual ceda con el tema de las retenciones, las bajen y la gente, los agricultores puedan trabajar distinto. Para la ganadería se avizora un año realmente espectacular. Lo más importante de todo es que no perdamos las esperanzas”.

Matías Longoni, Editor de Bichos de Campo, manifiestó: “Sin duda que no fue un año fácil, la sequía es todo un dato. Por más que los políticos lo hayan usado de excusa mucho tiempo, es un dato que la mayoría de los productores perdieron mucho dinero y quedaron mal parados frente a un evento que se llevó a la mitad de la cosecha. Me parece que es insoslayable detenerse la sequía. Y en todo lo que deja expuesta la sequía, la sequía deja expuesto que la sociedad, la economía dependen mucho del campo, entonces si le va mal al campo finalmente le va mal a la sociedad, esto quedó más que claro”. En ese sentido, profundizó:  “Y también quedó en claro con la sequía que la sociedad es poco solidaria con el campo cuando al campo le va mal. No había herramientas, no había emergencia agropecuaria que sirva, no hay una política agropecuaria, entonces la sequía me parece un dato determinante”.

En el análisis de ¿qué puede ser positivo?, Longoni se animó: “Y entre lo que uno debe decir anda mejorando, por lo menos está en veremos para cambiar, es el tema del contexto, justamente el contexto agresivo en el que producen los productores argentinos desde hace mucho tiempo, sobre todo por la fórmula de confrontación instalada desde el kirchnerismo. Eso está cambiando. Yo nunca suelo decir que se terminó una etapa por completo porque hay que ver, pero creo que nunca el campo estuvo tan cerca de liberarse de ese clima de época que instalaron los Kirchner hace mucho tiempo, ya de confrontación insólita, absurda entre un Gobierno y su principal sector económico”. Y añadió: “Un desmanejo solamente comprensible en la Argentina y solamente comprensible con ideas viejas”.

Y concluyó: “Entonces lo bueno diría que es eso, que el sacudón político, no se sabe para qué lado va a salir muy claramente, pero finalmente el campo ya no es considerado adversario de las autoridades y hay que ver qué se puede construir a partir de eso. Eso me parece lo más positivo”.

Para Martín Melo, periodista de Infobae y conductor de CNN Campo “del 2023, podemos decir que en materia climática, la sequía pegó y mucho en la primera parte del año, complicando y mucho todo lo que es producción de cultivos de invierno y obviamente afectando otras producciones. Quizás lo mejor en materia climática empezó a fines de octubre, primer día de noviembre con la llegada de la lluvia, la llegada del fenómeno climático del niño. Esto mejoró algunos rendimientos en algunas zonas del país, de la región núcleo, mejoró los rendimientos en trigo y eso hizo que las Bolsas tanto de Buenos Aires como de Rosario, aumentaran sus estimaciones de cosecha”. Y profundizó en el análisis: “Igualmente tenemos un potencial en el cultivo de invierno de estar por encima de los niveles de cosecha que estamos hoy y se aspira a que el clima siga acompañando. Lo que hay que mencionar también en materia climática como un aspecto negativo, son las fuertes tormentas de los últimos tiempos, de las últimas semanas, con tornados, caída de granizo. Ese  es un dato a tener en cuenta, porque estamos en medio del fenómeno del cambio climático y muchos dicen que ese tipo de tormentas van a seguir registrándose en diferentes zonas del país. Eso en lo estrictamente climático, en lo estrictamente de agricultura”.

En relación “a lo político, y en especial en lo que es la política agropecuaria, la expectativa de lo que significa el cambio de gobierno, la llegada de Javier Milei (como Presidente) y de Fernando Vilella a la Secretaría de Agricultura, el arranque tuvo cosas buenas, cosas malas. Lo bueno es que a través del DNU se eliminan todas las restricciones que había para comercializar producción agropecuaria, para comercializar, por ejemplo, los siete cortes populares que tenían su restricción para exportar. Esa restricción vence el día de hoy, pero también un montón de trabas, de burocracia y eso el DNU de Javier Milei lo contempla”, analizó Melo.

El periodista cree que “eso debería traer un cierto alivio, una cierta expectativa a diferentes sectores de la producción”. No obstante, remarca: “Lo malo es el tema del aumento de las retenciones, el cambio de las reglas de juego. No se genera confianza cuando un ministro de Economía dice en un mensaje al país que no se van a tocar las retenciones al agro y después en un off the record, cinco minutos después de ese mensaje, al país dice que sí se van a tocar las retenciones y eso está plasmado en la ley ómnibus que envía Milei al Congreso de la Nación. Me parece que va a haber un debate muy interesante en el Congreso, tanto en Diputados, como en Senadores, sobre cuál es la posición de los diputados y senadores con respecto al tema de retenciones. Habrá que ver ahí si sale la ley ómnibus como está planteada por el Gobierno nacional o sufre algún tipo de modificación”. Y va más allá en el análisis, y suma “a eso el agravante de las facultades delegadas, que está pidiendo Milei para todo su mandato. Las facultades delegadas que vencerían el 9 de diciembre del 2027, eso es grave, eso es preocupante y por otro lado no generas confianza cuando en la campaña electoral planteaste un escenario de baja y de eliminación de las retenciones. Eso lo planteó Milei, habló de mala manera, criticó duramente la vigencia de las retenciones y me parece que el sector ahí tiene que dar, no sé si una batalla, pero tiene ahí una cuenta pendiente de plantear en el Congreso de la Nación el enorme daño que le han hecho las retenciones a la producción agropecuaria. Así que no se genera confianza con este tipo de medidas y tampoco se genera confianza cuando hay un cambio en las reglas de juego. Muchas economías regionales que venían del gobierno anterior, que venían del gobierno anterior con retenciones de una alícuota del 0%, ahora van a tributar un 15%. Por ejemplo en maíz y en trigo estaban el 12% ahora van al 15%, la carne pasa del 9 al 15, así que me parece que no se está cumpliendo una promesa que se había hecho en campaña electoral, se hizo todo lo contrario y en ese sentido no se genera confianza y también hay un cambio de las reglas de juego que es preocupante. Entendemos la situación del país, se entiende la herencia que ha recibido Javier Milei, que es recontra pesada, los responsables de haber llegado, de haber llevado a la Argentina a este desastre se tendrán que ser responsables, pero es inadmisible vivir en una Argentina con más de un 40% de su población en pobreza, con altos niveles de indigencia y me parece que ahí el Gobierno tiene una cuenta pendiente. Llegamos hasta acá con un fracaso de los gobiernos anteriores en su tipo de política de medidas, este es un Gobierno que recién asume y veremos cómo se implementa este plan de shock que quiere implementar Javier Milei”.

En su mensaje final, desea “a toda la comunidad agropecuaria que tengamos todos un gran año, que sea un gran año para la Argentina y fundamentalmente unidos en paz, con salud, con seguridad y fundamentalmente con trabajo”.