Una de las notas distintivas de las Nacionales ganaderas organizadas por la Rural de Corrientes y Exponenciar, fue la suma este año de los caballos criollos que le dieron un marco de tradición que fue destacado por los visitantes al predio de Riachuelo.
Con Claudio Dowdall, presidente de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos de la Argentina, conversamos en el marco de un pequeño agasajo que se hizo entre la admisión y el comienzo de los concursos.
Entre caballos, este hombre que tiene antecedentes familiares en cargos directivos en la entidad -su padre y abuelo fueron presidentes- destacó que cumplieron las expectativas con unos 80 caballos presentes y el muy buen nivel mostrado.
Dowdall explicó a Valor Agro Argentina que el campeonato realizado es una exposición A, ña de mayor categoría y clasificatoria para el Mundial de Criollos, que se realizará el año próximo en Montevideo, Uruguay.
“Así que la verdad que genera entusiasmo. El criollo está hoy activo en todo el país, a lo largo y a lo ancho. Tenemos presencia en las 24 provincias. Se generan eventos, más de 250 al año. Más de 14.000 caballos participando en distintas disciplinas. Hoy el criollo permite una disciplina familiar, una disciplina de entretenimiento o tiempo libre, como llamamos nosotros. O algo ya más sofisticado, de alta escuela de equitación, como puede ser el frenador”, cuenta muy orgulloso Dowdall.
Y agrega que “con lo cual el abanico es amplio y eso permite que cada uno o distintas personas se acerquen al criollo y busquen en él una salida de diversión, de crianza y de genética,

¿Cómo podemos definir el caballo criollo argentino? A esta pregunta, Dowdall responde con muchos detalles: “El caballo criollo es el caballo oriundo de esta región. Es el caballo que se crió en nuestras tierras. Que tiene todas las características raciales naturales que se generan. Su resistencia, su adaptación al medio ambiente fácil. Es decir, vos mandas un criollo al sur, vive entre la nieve con pelo largo y lo mandas al norte y pelecha y se puede adaptar. Permite esa adaptabilidad. el caballo se adapta fácilmente. Es un caballo de muy fácil mantenimiento. Es muy dócil, muy manso. Entonces tiene todos esos atributos que hacen que en esto del tiempo libre o la alta competencia se adapte”. Y se anima “nosotros siempre comentamos que el caballo pasa a ser el segundo animal doméstico de algunos. Que empiezan a tener su caballo al fondo de su casa. Que lo cuidan, que lo adiestran, que lo entrenan para participar. Entonces el criollo en eso es de fácil manutención, rústico y muy dócil y manso”.
Y en un evento ganadero como las Nacionales aprovechó para resaltar que “también se adapta al trabajo diario en los campos. La ganadería y el caballo criollo van de la mano. Y es el caballo que vos lo ves en todos los rincones del país, con los de pedigree también. Y cuando no ves los de pedigree y vos lo mirás, es un criollo que por ahí no está inscripto en los campeonatos, pero es el caballo natural. La verdad que es parte también de la Argentina y de nuestra historia”.