El gerente foresto ganadero de Grupo Zeni, Martín Rasines, destacó el buen momento que atraviesa la ganadería en términos de intercambio con los principales insumos y consideró que el nuevo nivel de precios del sector llegó para permanecer. Además, anticipó la oferta del remate anual de Cabaña La Victoria, que se realizará este jueves 3 de septiembre en Curuzú Cuatiá.
La ganadería atraviesa un escenario que, más allá de una reciente moderación de los valores, mantiene una fortaleza que resulta especialmente relevante para el productor: la mejora del precio de la hacienda frente al costo de los insumos necesarios para producir.
Así lo analizó Rasines, quien sostuvo que actualmente existe “un término de intercambio con los insumos que usamos muy bueno, muy interesante”.
“Necesitamos menos terneros para comprar una camioneta, menos terneros para hacer nuestro alambre y menos terneros para comprar forraje. Nuestro producto se valorizó en términos de los insumos que usamos”, explicó.
Para Rasines, esta situación genera una oportunidad para que los productores puedan recuperar inversiones que durante los últimos años quedaron postergadas.
“Esto nos va a permitir en el campo, por ahí, encarar esas inversiones atrasadas, inversiones que nunca llegamos a hacer, con ánimo en estos años”, señaló.
Un nuevo escalón para la ganadería
El referente de Grupo Zeni consideró que el actual nivel de precios de la actividad ganadera tiene posibilidades de sostenerse en el tiempo.
“El año pasado y hasta febrero o marzo de este año realmente hubo precios muy buenos. Luego se tranquilizaron un poco, pero estamos en otro escalón de precios”, sostuvo.
En ese sentido, fue contundente: “Yo creo que esto vino para quedarse. Más o menos algún porcentaje podrá subir, podrá bajar, pero el escalón no va a retroceder”.
La mirada resulta relevante para una actividad que necesita previsibilidad para tomar decisiones de inversión, especialmente en infraestructura, alimentación y genética.
La Victoria prepara su gran remate anual
En este contexto, Grupo Zeni se prepara para una nueva edición del remate anual de Cabaña La Victoria, que tendrá lugar este jueves 3 de septiembre en Curuzú Cuatiá, con el martillo de Colombo y Magliano.
La cabaña llegará a la venta con 60 toros, incluyendo Brangus negros, Brangus colorados y Braford.
“Este año llegamos con unas haciendas que están muy bien preparadas y, sobre todo, con mucha clase. Estamos contentos y orgullosos de la oferta que presentamos”, destacó Rasines.
A la oferta de reproductores se sumará una selección especial de 10 hembras premium, entre vaquillonas y terneras, además de unas 20 vaquillonas de generaciones avanzadas y premiadas.
El catálogo se completa con 200 vaquillonas premiadas Brangus y Braford, conformando una oferta que, según el gerente de Foresto Ganadero, refleja el trabajo de selección genética que viene realizando la cabaña.
Financiación: 12 cuotas y 180 días libres
Uno de los atractivos comerciales de la venta será el esquema de financiación.
“Las condiciones comerciales este año salen con 12 cuotas y las variantes que tienen las 12 cuotas, 180 días libres o un descuento por pago contado”, explicó Rasines.
El empresario consideró que las condiciones financieras acompañan un mercado que comienza a transitar un escenario de menor inflación y permiten al productor planificar las compras de reproductores.
“Nos parece que era una forma de dar a todos nuestros clientes y amigos buenas condiciones para poder trabajar tranquilos en las compras”, señaló.
Ganadería y forestación, una asociación estratégica
La actividad ganadera de Grupo Zeni también está vinculada estrechamente con la producción forestal mediante sistemas silvopastoriles.
Rasines explicó que, en los sectores de “campo medio” donde las condiciones de suelo lo permiten, la empresa desarrolla una asociación entre ambas actividades.
El objetivo es mantener la ganadería y, mediante un diseño adecuado de las plantaciones, incorporar la producción forestal sin resignar la cantidad de cabezas.
“Podemos seguir manteniendo la misma cantidad de cabezas y adicionalmente agregamos la producción forestal”, explicó.
El sistema genera además beneficios para la hacienda, especialmente frente a las condiciones climáticas de Corrientes. Durante el verano, los animales cuentan con sombra dentro de los lotes forestados, mientras que en invierno las plantaciones ofrecen reparo frente a los vientos fríos.
“Es una ventaja para la hacienda, incluso, en el mejor asociado silvopastoril”, concluyó.