El presidente de la Nación, Javier Milei viene anunciando en repetidas oportunidades que una vez que se reacomoden las variables macro económicas, finalmente se bajarán los derechos de exportación, conocidos como “retenciones”. El propio mandatario dijo que recientemente que por la marcha de la economía, ese momento sería este año 2025 que está comenzando.
Ahora, ¿cuándo? ¿En qué momento? ¿Será solo un anuncio sin fecha o habrá alguna medida concreta? Todo indica que las urgencias del sector agropecuario van a presionar al propio Ejecutivo para que se tome una decisión.
La soja, que por los precios internacionales, es sin dudas el sector más castigado por los derechos de exportación, tributa el 33%. El trigo y el maíz pagan el 12%.
El reconocido consultor agrícola Pablo Adreani, dijo este martes en el programa de fin de año de Campo Total Radio que “no es fácil para un productor que va a cosechar soja a 260 dólares vender y perder plata”. Y sumó: “lo confirman los grupos CREA, el 80% de los productores de soja va a perder plata”.
Adreani muy crítico se preguntó: ¿Puede un gobierno mirar para otro lado? ¿Puede el principismo por la ideología de fortalecimiento del peso y debilitamiento del dólar, implicar que los productores entren en quebranto, cuando el gobierno tiene al alcance de la mano ajustar las retenciones de la soja y bajarlas”.
El analista sostuvo que “esta es una crisis que recién la estamos viendo, (el gobierno) se tiene que dar cuenta que la baja de las retenciones de la soja es un tema de supervivencia”.
Sobre el momento, sin dudarlo, Adreani sentenció que “en algún momento las bajará pero al ritmo de decisiones del gobierno. Los productores comienzan a cosechar en abril y necesitan que sea en abril, no en julio como se especulaba (por el momento que se realiza la Expo de Palermo). Si la vas a bajar en julio, los productores entrarán en quebranto”. “No podés pretender que los productores vendan y pierdan plata. Más temprano que tarde, al gobierno se le va a venir una crisis de rentabilidad masiva en el sector de la soja, por lo que se van a tener que tomar decisiones”, cerró el consultor.
El presidente de Nóvitas, Enrique Erize dijo a Valor Agro Argentina, en el comienzo de diciembre que “el panorama del mercado es muy complejo, la única que nos queda como última tabla de salvación para que los precios se recuperen es un problema en la siembra de EE.UU en mayo junio, si ahí viene bien entonces vamos camino en escenario que mucha gente no se lo imagina o no lo quiere ver y es patético con una soja a 330 dólares”.
Respecto a las retenciones sobre la soja en Argentina, que están en el 33%, analizó que si el gobierno llega a enero sin problemas, “si hay un apoyo de (Donald) Trump, que creo que lo va a ver a través del Fondo Monetario Internacional con una renovación del acuerdo eventualmente con fondos frescos, entonces el gobierno es muy probable y necesario que se recorten los derechos de exportación”.
“El gobierno tiene que tomar conciencia que si el productor se encuentra con unas soja de 260 mil pesos no la va a bancar, es un problema”, enfatizó Erize.
Desde el lado de los productores, en las bases vienen pidiendo insistentemente por la baja y en algunos casos por la eliminación total.
“Lo que pasa que el campo necesita medidas urgentes. Veníamos aguantando al kirchnerismo porque no nos quedaba otra. Cuando se pudo cambiar se votó a Milei. Hay expectativas, pero el discurso fue con gusto a poco, a lo mejor para el campo, porque el campo esperaba otra cosa”, dijo a Valor Agro Argentina sin filtro el productor de Bragado y referente de Grupo Independencia, Walter Malfatto, luego de escuchar hace un tiempo al presidente de la Nación, en el que anunciaba que en 2025 bajará las retenciones.
En relación a la visita que el primera mandatario hizo a la Sociedad Rural el martes, Malfatto sostuvo que “no es lo mismo que todo el campo, por ahí no estuvieron las otras entidades”.
Un tanto escéptico, Malfatto consideró que las retenciones deben sacarse urgente. “Está bien, ahora las anunció para el 2025, mientras tanto si le va bien. Y bueno, seguimos pagando la fiesta los productores agropecuarios, que no tenemos casi espaldas después de tres años de sequía, que por ahí no alcanzó ni para pagar el alquiler, los que alquilamos campos”.
Para el integrante del Grupo Independencia, “la culpa no la tiene el presidente Milei, pero sí tiene que quitarle las retenciones, urgente. Esto no se soporta ya casi porque la caída de los precios internacionales, hoy sin retenciones es inviable, inviable la producción agropecuaria”.
“Vamos a bancar a Milei, pero que no se enamore de las retenciones. Las tendría que haber quitado al trigo, se las podría haber quitado y no le hubiese afectado nada. Son gestos que se pueden ir dando y le genera a la gente una esperanza, algo más”, manifestó.
La política
Desde la política también se está pidiendo que se tome una decisión sobre las retenciones.
En la Unión Cívica Radical (UCR), el ex ministro de Agroindustria de Mauricio Macri y ex presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados, Ricardo Buryaille, salió en su cuenta de X a visibilizar la mala situación del sector agropecuario, y ya que había sido critico anteriormente con el gobierno. El político formoseño había dicho: “El campo necesita incentivos y previsibilidad para producir más. Las pymes agropecuarias que invierten más de 20.000 millones de dólares por año, necesitan similares condiciones que vaca muerta, para poder desplegar todo su potencial.”
Por su parte, el diputado y economista Martin Tetaz, citando los datos divulgados recientemente por FADA sobre la participación del Estado en la renta agrícola (65%), dijo: “Este impuesto a las exportaciones es la principal causa del subdesarrollo argentino, porque sin incentivos para producir bienes exportables el país choca con una crisis de balance de pagos cada cinco años”.
“Al campo no le cierran los números; hay que quitar las retenciones ya”, reclamó el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, ante una consulta de Puntal, en el marco de su visita al Gran Río Cuarto.
“Ustedes habrán visto la crisis que están teniendo las grandes empresas agropecuarias. Hay que tomar una decisión. Quiero pedir al Gobierno que ese dinero quede en manos de los productores”, reclamó el gobernador.