Alejandro Bravo asumió recientemente la presidencia de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) y, en diálogo con Valor Agro, trazó un panorama amplio sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector en un contexto de reapertura de mercados y mayores exigencias internacionales. Reproducción, nutrición, uso de hormonas y costos productivos fueron algunos de los ejes centrales de la entrevista.
El titular de CAENA destacó que el conocimiento argentino en nutrición animal es de “primer nivel internacional” y sostuvo que el país cuenta con condiciones naturales y técnicas para consolidarse como un gran productor de carne bovina. En ese sentido, remarcó que la industria se encuentra en un proceso de adaptación a nuevas demandas globales, como la producción libre de antibióticos y el bienestar animal, aspectos cada vez más valorados por los compradores.
Bravo recordó que la Argentina perdió competitividad a partir de las restricciones a las exportaciones de carne impuestas en 2007, lo que provocó una fuerte retracción del stock bovino y un mayor vuelco al mercado interno. Sin embargo, señaló que desde 2022 comenzó un proceso de reinserción en el comercio internacional que se profundizó durante 2024 y 2025, impulsando un cambio de lógica en toda la cadena.
Ese regreso a los mercados externos, explicó, exige producir animales más pesados y eficientes. “Necesitamos novillos que vayan a faena con 590 o 600 kilos, y para eso hay que trabajar desde la cría”, afirmó, al tiempo que subrayó que se trata de un cambio estructural que ya se empieza a ver en los sistemas productivos.
En ese marco, Bravo planteó la necesidad de abrir un debate sobre el uso de hormonas de crecimiento. Señaló que el perfil del mercado argentino cambió en las últimas décadas y que hoy los principales destinos de exportación, como China y otros países asiáticos, no imponen restricciones estrictas sobre estas tecnologías.
No obstante, advirtió que el abordaje debe ser cuidadoso. Citó el ejemplo de Australia, donde un mismo productor abastece distintos mercados con sistemas diferenciados, y sostuvo que la Argentina debe pensar estrategias inteligentes que permitan ganar eficiencia sin comprometer la imagen de calidad ni el acceso a los segmentos de mayor valor.
Costos, márgenes ajustados y presión impositiva
Al referirse a la coyuntura económica, el presidente de CAENA afirmó que el tema costos es hoy una de las principales preocupaciones del sector. Explicó que, a medida que el país avanza hacia una mayor estabilidad macroeconómica, los números de las empresas se vuelven más transparentes y los márgenes aparecen cada vez más ajustados.
En ese contexto, señaló que la eficiencia y la productividad se volvieron conceptos centrales para la supervivencia de las compañías. “Estamos todos hablando de bajar costos y producir más, pero también de reducir impuestos”, indicó, al advertir sobre la elevada carga fiscal que enfrenta la industria.
Bravo cuestionó especialmente los derechos de importación sobre insumos que no se producen en el país y que son clave para la nutrición animal. “No tiene sentido pagar un 20% de arancel y trasladarlo al productor, porque eso nos quita competitividad frente al mundo”, afirmó, y sostuvo que esta problemática atraviesa a toda la industria nacional.
Una nueva etapa en CAENA
Sobre la nueva gestión al frente de la cámara, Bravo adelantó que se dará continuidad a varias líneas de trabajo impulsadas por la conducción anterior. Entre ellas, destacó la vinculación institucional con el Gobierno, el diálogo con los sindicatos y una mayor visibilidad de CAENA ante la sociedad, aspectos que consideró muy positivos para los asociados.
Al mismo tiempo, señaló que se incorporaron perfiles jóvenes a la comisión directiva, con una mirada más vinculada a la tecnología y a las nuevas demandas de los clientes. “Estamos presentes en muchas cadenas productivas y todas están siendo atravesadas por la tecnología; tenemos que acomodarnos a ese cambio”, concluyó.
