El presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio Cárnico (CICCRA), Miguel Schiariti, cuestionó la manera en que los medios de comunicación en general informan sobre el consumo de carne en Argentina.
En diálogo con Valor Agro, afirmó que muchos programas de espectáculos y magazines “reproducen datos erróneos por desconocimiento”, al señalar que “cayó el consumo de carne” sin aclarar que la baja corresponde únicamente a la carne vacuna.
Schiariti remarcó que el consumo total de proteínas animales se encuentra en niveles récord. “Los argentinos estamos consumiendo más carne que nunca”, sostuvo. Sumando carne vacuna, aviar y porcina, el promedio anual se ubica en torno a los 120 kilos por habitante, una cifra que contrasta con los titulares que hablan de una caída generalizada.
Para dimensionar el cambio, comparó las cifras actuales con las de 2006: “En ese momento consumíamos 63 kilos de carne vacuna, pero solo 7 kilos de pollo y 3 de cerdo. Eran 73 kilos en total. Hoy el patrón cambió”, explicó. Según el dirigente, el corrimiento en las preferencias responde en parte a la relación de precios entre las distintas proteínas.
“Con el valor promedio de un kilo de carne vacuna se pueden comprar tres kilos de pollo o dos de cerdo. En momentos económicos delicados, la gente piensa dos veces qué comprar”, señaló. Agregó que el pollo y el cerdo dejaron de ser ‘carne alternativa’ para pasar a ocupar un lugar cotidiano en la mesa y hasta en la parrilla.
Schiariti también advirtió que la suba reciente de los precios del ganado en pie no se trasladó completamente al mostrador. “En las últimas tres semanas, el aumento en Cañuelas fue del 21%, pero en la carnicería solo se trasladó un 7%. El industrial no quiere perder ventas y, si trasladara todo, directamente no vendería. Además, los matarifes chicos tienen miedo de no cobrar”, describió.
Otro eje del debate gira en torno al impacto de la exportación en los precios internos. Según Schiariti, el vínculo entre ambos mercados suele presentarse de manera equivocada. “Es un mito que exportar más afecta el consumo local”, aseguró. Hoy, Argentina exporta el 30% de la producción, mientras que el 70% restante se destina al mercado interno.
Para el titular de CICCRA, la verdadera clave está en el peso de faena. “Si aumentamos solo 50 kilos por res en las 12 millones de cabezas faenadas, tendríamos 600 mil toneladas adicionales de carne. Eso implica un 20% más de producción y permitiría sumar 200 mil toneladas extra al consumo interno”, sostuvo.
Schiariti concluyó que un incremento en la producción reduciría la incidencia de la exportación en los precios, tal como ocurre en Uruguay, donde se destina afuera el 70% de la carne producida. “Exportar no nos quita carne. Lo que nos quitó stock fue el discurso de Guillermo Moreno sobre ‘defender la mesa de los argentinos’. Por esa política perdimos 12 millones de cabezas: teníamos 60 millones y ahora 48. Mire qué paradoja”, finalizó.