Para el consultor ganadero Víctor Tonelli, el debate sobre la aplicación obligatoria de la trazabilidad individual y electrónica, “va entrando en cauce”, luego de las duras críticas que el campo le ha hecho a este sistema.
En declaraciones a Valor Agro Radio por LT 7 Radio Provincia de Corrientes, explicó que: «Es un sistema que finalmente termina dando certeza del último campo de origen y por tropa o por lote, para ingresar básicamente a Europa, que es el mercado que te lo está exigiendo”.
Y agregó: “Lo que el gobierno ha llevado adelante, con la licitación abierta para la compra de 23 millones de caravanas electrónicas, es pasar a trazabilidad individual electrónica obligatoria para todo el rodeo nacional, comenzando con los terneros desde 2025 y finalizando a mediados del año 2026. Por lo menos eso es lo que dice la resolución, con la totalidad de los animales en existencia en stock, de los cuales por esta licitación parecería ser que el Estado va a aportar, sin cargo para los productores de 23 millones de caravanas hasta que se agote el stock”.
Acerca de las razones que llevaron al Ejecutivo a tomar esta decisión, Tonelli razonó que “El mundo está pidiendo trazabilidad individual, Argentina en realidad la tuvo hasta el año 2017, durante 10 años hicimos trazabilidad individual, incluso en cada movimiento de hacienda y transferencia de propiedad, con un sistema que era indicar en un papel el número de cada uno de los animales que componían la tropa o el lote de venta, o de transferencia, en caso de propiedad. No es que sea algo nuevo dentro del sistema argentino, solo que en el año 2017 dejamos de hacer esa declaración en cada movimiento en forma individual y solamente para aquellos campos que tenían que cumplir con la normativa europea, el último campo de origen antes de la faena. El campo receptor declaraba la cantidad de caravanas que había comprado en el número de cada uno de los animales en su stock y a partir de ahí el último envío a faena para ese destino”.
Y sumó: “Volvemos al origen, el mundo pide hoy trazabilidad individual. El mundo exige en una cantidad enorme de regulaciones, incluyendo por supuesto esta postergación de la deforestación, pero que era básica la trazabilidad individual. El mundo quiere saber en cuántos campos, estuvo cada uno de los animales para poder determinar en el futuro procedimientos, procesos de alimentación, de sanidad, si hubo o no hubo bienestar animal, si hubo o no medición de huella de carbón y muchas otras cosas que van creciendo en las demandas de los consumidores en todo el mundo y que van creciendo sobre todo en las exigencias de los propios minoristas o empresas que atienden finalmente con sus productos al público”.
Para Tonelli, como funciona hoy el sistema, hay pocas chances de poder hacer una trazabilidad completa y detectar dónde están los animales que eventualmente salieron de algún campo con problemas. Esto se resuelve de manera integral y sin ningún tipo de duda con la trazabilidad electrónica individual”. “Obligatoria, porque la trazabilidad la tiene el país, no la tienen los productores, de modo tal que si vas a ese conjunto de decisiones tecnológicas no puede ser voluntaria y no puede ser por un productor sí y muchos no, tiene que ser para todos para poder dar certeza y respuestas adecuadas”, completó, ante el pedido de algunas gremiales para que la trazabilidad sea voluntaria.
Finalmente, respecto a la consecuencia que puede tener el sistema ante la apertura de nuevos mercados, puso como ejemplos a “Japón, Corea e Indonesia, que hoy no están abiertos, y la velocidad y la seguridad que le das para que te ingresen y te permitan el ingreso”. “De modo tal, para avanzar en el futuro, en abrir nuevos mercados, no solamente nos va a permitir crecer en exportaciones, sino sobre todo crecer en el valor de lo exportado, la trazabilidad es casi una condición mínima necesaria para este proceso”, sentenció el analista.