En la apertura del decimo tercer Congreso de Entes y Fundaciones de lucha sanitaria animal, que se realizó en Santa Fe, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani marcó con énfasis la posición de la gremial, respecto al actual sistema de vacunación contra la fiebre aftosa.
Al describir los beneficios del sistema, enumeró en primer término la garantía de calidad y proceso de transporte, sobre la que expresó: “Desde la producción hasta la aplicación, se mantienen rigurosos estándares de calidad y control para asegurar la eficacia y seguridad de cada dosis de vacuna, preservando la cadena de frío de manera impecable”.
En relación a la garantía de higiene y técnica de inoculación, dijo “Los vacunadores, capacitados adecuadamente, aplican las vacunas siguiendo protocolos estrictos de higiene y técnica, garantizando la inocuidad de las prácticas de vacunación y minimizando cualquier riesgo de contaminación”.
Sobre el sistema de vacunación solidario, Castagnani sostuvo: “Mantenemos un precio uniforme para todos los productores, asegurando que incluso los más pequeños reciban la misma atención y cuidado, sin dejar ningún animal sin vacunar”.
En cuanto a la recolección y procesamiento de datos: “Se lleva a cabo un control exhaustivo de stock y recolección de datos para monitorear el estado de la hacienda y detectar cualquier anomalía tempranamente, garantizando una protección integral del ganado”.
El presidente de CRA consideró que “Los entes sanitarios, las fundaciones y los productores representan una pieza fundamental en la protección y promoción de la salud animal. Su compromiso y dedicación son dignos de reconocimiento y admiración, y seguiremos apoyando su invaluable labor”.
Y no escondió que “Además, es preocupante que el gobierno argentino promueva la trazabilidad individual electrónica del ganado bovino. Esta medida podría imponer una carga adicional a los productores y dificultar el proceso de producción sin necesidad. Es fundamental que se consideren las opiniones y necesidades de los actores involucrados en la industria ganadera antes de implementar políticas que puedan afectar su funcionamiento”. Y sumó: “Hoy se cuenta con un sistema aplicado a la exportación que nos permite acceder a mercados”.
Finalmente sentenció que “No admitimos que el gobierno imponga medidas de escritorio que no lograrán más que burocratizar y sobrecargar innecesariamente al productor en general y en particular a los pequeños”.