En la semana se generó un conflicto entre Laboratorios, luego de la llegada al país del primer lote de vacunas anti aftosa por parte de la empresa Tecnovax.
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (Senasa) había resuelto una simplificación de las normas que regulan la aplicación de las vacunas contra la fiebre aftosa en el rodeo bovino. La novedad fundamental se centró en la posibilidad de aplicar la vacuna bivalente (2 cepas) como se realiza en el resto de la región. En cuanto a la importación si bien no se realizaba ya estaba permitido.
Argentina, por una situación muy particular generada en 2001 con un fuerte foco de aftosa, venía aplicando la tetravalente (4 cepas). Con la nueva disposición se podrá comercializar y aplicar la tetravalente hasta el 28 de febrero de 2025. Luego no se podrá producir más y se podrá aplicar hasta agotar stock.
El Laboratorio Centro Diagnóstico Veterinario (CDV) luego de conocida la llegada de las vacunas de Tecnovax, lanzó un duro comunicado contra la citada empresa en el que le piden a los productores y asesores veterinarios “que no te engañen” y acusan “cuestionables maniobras que no solo ponen en riesgo el estatus sanitario del país, sino también la confianza de los productores y mercados internacionales”.
Asimismo, se cruzaron comunicaciones en el que unos señalaban que Tecnovax fue expulsado por la Comisión de Ética de la Cámara de Biotencologia y desde la empresa se aclaró que renunciaron a la misma, acusando a Sebastián Bagó de tener que ver con esa decisión.
Postura de Biogénesis Bagó
Ahora, ante todo esto, cuál es la postura del Laboratorio clave en todo este proceso, ya que ha sido el encargado de comercializar y aplicar la vacuna contra la aftosa en todo este tiempo.
Desde Biogénesis Bagó, calificadas fuentes consultadas por Valor Agro Argentina, señalaron que “La vacuna antiaftosa argentina es la elegida por los países más exigentes del mundo y eso debiera ser un orgullo para el país. BB compite en 22 países con su vacuna antiaftosa, incluyendo en Argentina donde hubo 5 oferentes, luego algunos salieron y otros se reconvirtieron y actualmente hay 3 marcas diferentes. Esto es una situación casi idéntica en todos los países”.
“Tal como lo hacemos desde hace más de 20 años continuamos invirtiendo en investigación y desarrollo y adecuación de capacidad productiva ante cada nuevo proceso de registro y validación de nuestros productos. Biogénesis Bagó se centra en cumplir con los protocolos establecidos por la normativa local que se basa en las directrices de los organismos sanitarios de referencia mundial (OMSA). El caso de la vacuna bivalente es un ejemplo más de este tipo de protocolos que estamos habituados a llevar adelante no solo a nivel local, sino en los distintos países del mundo en los que tenemos presencia”, remarcaron.
Asimismo, indicaron que “A partir de que se cambió la regulación y se exigió la reformulación, todas las compañías debieron iniciar desde cero el registro y atravesar las diferentes etapas que forman parte del proceso de autorización. Esto implicó para Biogénesis Bagó más de 8 meses de trabajo, desarrollo de tecnología e inversión”.
“Al momento hemos cumplido con todos los pasos que incluyen desde la presentación del expediente, las pruebas en el laboratorio de referencia del Senasa y la auditoría que también este organismo realiza en las instalaciones de la planta. Nuestra vacuna respondió y cumplió con las exigencias. Una vez terminados los trámites administrativos, estaremos en condiciones de empezar a producir. Gracias a nuestros equipos de profesionales y nuestra experiencia adaptándonos a los requisitos de las autoridades sanitarias más exigentes del mundo esperamos poder brindar una nueva vacuna de calidad pronto en el mercado argentino. Tenemos 9 vacunas contra la fiebre aftosa diferentes que comercializamos en 22 países en todo el mundo y por eso somos los elegidos por Estados Unidos y Europa para proteger su rodeo”, completaron los informantes.